-      Algodón Orgánico en el Perú

 
 
Algodón Orgánico en el Perú

Historia

Cultivar algodón es una parte esencial en la historia de la agricultura peruana. Las distintas clases de algodón, oriundas de los Andes Peruanos, se encuentran consideradas entre las más finas fibras en el mundo. Los agricultores peruanos de algodón, localizados tanto en la costa del Pacífico como en los bosques tropicales de la Cuenca del Amazonas han venido cultivado algodón por generaciones; muchos de ellos han heredado una gran cantidad de técnicas indígenas y tradicionales.

Recién, a comienzos de la segunda Guerra Mundial, los agricultores han empezado a utilizar diversos químicos y pesticidas. Sin embargo, el uso de éstos se ha extendido considerablemente, ya que el algodón orgánico que se cultiva en Perú representa un pequeño porcentaje de todo el algodón que se cultiva en nuestro país.

 
 
 

Los valles de Cañete y Chincha

Cañete y Chincha, fértiles valles localizados en la parte sur del departamento de Lima, en la costa peruana del Pacífico, son lugares históricos para la agricultura peruana. Al estar ubicados en zona desértica, sus suelos son nutridos a través del agua de los ríos que fluye de los Andes.

En estos últimos años, a pesar de que las áreas son propicias para el cultivo del algodón (incluso llegaron a convertirse en el principal cultivo de exportación en la región), muchos agricultores han dado preferencia al cultivo del espárrago y páprika. Siendo el algodón menos costoso y más fácil de cultivar que otros, toma tiempo y no ofrece un alto precio en el mercado internacional.

 
Gran parte del siglo XX, la tierra estuvo apropiada por grandes haciendas dirigidas por familias acomodadas o compañías agrícolas. A finales de 1960, al implantarse la Reforma Agraria por el Gobierno Militar, estas grandes propiedades fueron repartidas y organizadas entre pequeños agricultores. Sin embargo, por falta de apoyo del gobierno peruano, dicha reforma se vino abajo originando grandes pérdidas económicas.

Actualmente, la mayoría de los agricultores en Cañete y Chincha son dueños de pequeñas parcelas, debiendo enfrentarse a fuertes presiones para sobrevivir como pequeños productores.

 
ALGODÓN ORGÁNICO EN CAÑETE Y CHINCHA

Los Valles de Cañete y Chincha son lugares ideales para la práctica del cultivo de algodón orgánico; inclusive, el algodón convencional que crece en estas regiones, requiere de menos cantidad de pesticidas que en otros lugares del mundo. Los agricultores utilizan como abono natural el guano de las aves, rico en nitrógeno, fósforo y potasio, recolectado en las islas a lo largo de la costa. El algodón es cosechado a mano en lugar del uso de maquinarias o químicos defoliantes.

A pesar de la viabilidad del cultivo del algodón orgánico, la práctica del uso de químicos en los valles es común; los agricultores orgánicos se encuentran presionados en utilizarlos tanto por las compañías como por las comunidades ubicadas a sus alrededores.

Para conservar el suelo en forma saludable, los agricultores rotan algodón con cultivos como maíz y frijoles que son comercializados localmente.

La práctica de la agricultura orgánica puede ser difícil; requiere compromiso y convicción por parte de los agricultores de creer en los beneficios que obtienen en cuanto a su propia salud, sus cosechas y al medio en donde viven.

 

Utilización de métodos  en la agrigultura Orgánica: Valles de Cañete y Chincha.

 
Semillas Desinfección de semillas y no uso de organismos genéticamente modificados.
Tierra y Agua
Con la finalidad de preparar tierras más fuertes para la siembra, se practica la rotación de cultivos tales como maíz y camote. De esta manera, las tierras saludables retienen más agua debido a un alto contenido de materia orgánica
Control contra la aparición de mala hierba A través de una labor intensa, la mala hierba es removida a mano.
Control contra plagas
Un suelo saludable ayuda a mantener un balance entre las plagas, enfermedades y sus controladores naturales. Es por eso que se utilizan insectos benéficos para los cultivos, se realizan prácticas biológicas y culturales con el fin controlar las diversas plagas, y se siembran plantas para que ahuyenten a los insectos no beneficiosos para los cultivos.
Cosecha Cosecha realizada a mano.